Tienda de muebles y complementos de decoración de estilo clásico

De Antaño es un espacio para espíritus clásicos, con muebles de estilo clásico, colonial, provenzal y rústico, lámparas retro, espejos y marcos "vintage", cuadros, cojines, complementos de decoración y detalles originales para regalar, siempre con ese toque "de antaño".

Elegir las telas


Te explicamos qué telas son las más indicadas para tapizar, para hacer cortinas, fundas, ..., las características de las más habituales y cómo debes cuidarlas para que estén siempre impecables.




1. ¿Naturales o sintéticas? Las telas de fibras naturales son cálidas pero delicadas (encogen, amarillean...). Ahora muchas telas de toda la vida (terciopelos, chenillas) llevan mezcla. El poliéster les da resistencia, suavidad la viscosa, brillo el rayón...

2. ¿Todas sirven para tapizar? Las más indicadas son las que mejor resisten el desgaste (se tejen con muchas pasadas de hilo). En la etiqueta se indica en ciclos: bastante resistente desde 20.000, súper resistente 80.000. ¿Qué cantidad necesitas? Para tapizar una silla, entre 60-70 cm; una butaca, de 3 a 7 m (según tamaño); un sofá de 2 plazas, unos 12-14 m; si es de 3 plazas, 13-16 m. 




3. ¿Cuáles son las más habituales? Las económicas lonetas, de algodón/poliéster, son resistentes y lavables, ideales para fundas, pantallas... Las de pelo, chenillas, terciopelos... son muy confortables. Y los jacquard y damascos, en algodón o lana, resistentes y decorativos por sus dibujos en relieve.

4. ¿Qué son las microfibras? Es un tejido de poliamida o poliéster de tacto suave tratado para repeler las manchas. Lavable y antiestática, es ideal para tapicerías con mucho trote.




5. Los estampados más clásicos. Toyle de jouy: algodón o lino estampado con escenas bucólicas. Cretona: algodón con dibujos florales muy alegres. Jacquard y damascos: con dibujos geométricos en relieve.

6. Siempre nuevas. Pasa el aspirador de forma regular a tus muebles tapizados y mantenlos lejos de la exposición directa al sol para evitar que pierdan intensidad. Si son de piel, límpialos con un paño blanco y nútrelos con ceras o aceites específicos. Para que las manchas no penetren en la tela, protégelos con antimanchas, en tintorerías, o házlo tú con productos aerosol.



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